Lápida bilingüe de Micael Semeno

Esta placa sepulcral, ejecutada en mármol, se halló en una habitación aneja a la iglesia de las Santas Justa y Rufina en torno a 1916-1917. Aunque se desconoce con seguridad el contexto de la pieza, se ha planteado, por su lugar de localización y por el contenido de su inscripción, que pudiera pertenecer a un cristiano vinculado con la iglesia mozárabe de las Santas Justa y Rufina. Una de sus características principales es su inscripción bilingüe, en latín (en la parte central y en árabe (en el marco de la pieza y en las últimas líneas de la caja central):

IN NOMINE D(OMI)NI N(OST)RI | IHU XPI HOC EST SE | PULCRUM MICHMEL (sic) SEMENO OBIIT DIE D(OMI)NICA IN QVARTO | DIE N(OVEM)BR(I)S IN ERA MC | LXXXIII.

«En el nombre de nuestro señor | Jesucristo, este es el se | pulcro de Miguel Semeno. Murió el domingo, el cuarto | día de noviembre del año de la era mil ciento | noventa y cuatro».

بسم الله الرحمن الرحيم كان 

من قضاء الله برحلة 

مقائل بن شمنه من دار 

الدنيا إلا دار الآخرة ا 

يوم الأحد ماضي من نونبر أربعة

أيام سنة أربعة وتسعين 

ومائة وألف لتأريخ الصفر نضّر 

وجهه ونوّر مأواه

«En el nombre de Dios, Clemente, Misericordioso. Fue | decreto de Dios el viaje de Miqā’il hijo de Šaminuh de la morada | de este mundo terrenal a la morada de la vida futura | el domingo, pasados de noviembre cuatro | días, en el año noventa y cuatro | y mil cien de la era hispánica ¡Se ilumine | su rostro y reluzca su refugio!».

(Lectura y traducción de Carmen Barceló)

Las características del texto de la lápida permiten identificar a Micael como un cristiano fallecido en 1156 de nuestra era 1194 de la era hispánica, un cómputo de años extendido en la Edad Media peninsular, que partía del año 38 a. C.. La presencia de ambas lenguas y sus inscripciones en la pieza conduce a plantear las conexiones de Micael y su familia con los cristianos de tradición andalusí. Estos, en los espacios de dominio político islámico ─amparados por el pacto de la dhimma, que permitía a las otras religiones del libro coexistir en los territorios andalusíes a cambio de un impuesto especial─, habían asumido el árabe como su lengua materna y, en muchos casos, de la liturgia cristiana. Posteriormente, con el paso de los siglos y el avance de los reinos cristianos del norte, comenzó a existir este tipo de población dentro de los territorios dominados por Aragón, León o Castilla, donde a estos cristianos se les denominó mozárabes.