Con motivo de la primera edición de la Noche de los Museos en Toledo y el Día Internacional de los Museos, el Centro de Estudios sobre el Toledo Islámico (Fundación de Cultura Islámica) llevó a cabo varias iniciativas durante el mes de mayo con el objetivo de dar a conocer la nueva sede de FUNCI en la ciudad y, de esta forma, promover el conocimiento del legado islámico toledano.

Mini-visitas guiadas a la casa-palacio andalusí (calle Soledad, 2)

El sábado 16 se abrieron las puertas de la casa-palacio andalusí de la calle Soledad, 2, conocida popularmente como Casa del Temple, para la realización de visitas guiadas. Fue la primera vez que se abrió al público desde la compra del inmueble por el Ministerio de Cultura en el año 2023 y la posterior concesión demanial a la Fundación de Cultura Islámica —inscrita en el Protectorado de Fundaciones Culturales del Ministerio de Cultura— a finales de 2025.

Visita guiada en la casa-palacio andalusí. © Fundación de Cultura Islámica

Durante la velada se sucedieron pases de media hora en los que el personal técnico de FUNCI, especializado en patrimonio islámico, compartió con el público los datos conocidos sobre la historia del edificio, así como su conformación espacial a lo largo de los siglos, los avances en la investigación que el centro está llevando a cabo y las acciones que, desde la Fundación, se quieren desarrollar en adelante, entre ellas, su próxima apertura permanente. En total, más de 200 personas participaron de esta actividad y se espera que pronto más visitantes puedan disfrutar del espacio.

La configuración que podemos ver a día de hoy corresponde, en gran medida, a la época medieval. La casa-palacio se apoya sobre una serie de bóvedas y corta, parcialmente, un salón anterior, del mundo califal o taifa —cuya orientación no corresponde con el trazado del inmueble—. Este salón se decoró con pinturas almagras, que reproducen motivos geométricos, y yeserías policromadas. En la planta superior se aprecia cómo también en la Edad Media se configuró una casa-patio y se decoró con lacerías y atauriques (ornamentos geométricos y vegetales) de tradición andalusí. Sin embargo, con el paso de los siglos se siguió transformando y se compartimentó, con lo que pasó a ser una casa de vecinos con múltiples viviendas. Finalmente, en los años noventa del siglo XX se efectuó la compra del inmueble por parte de un privado y, hasta la adquisición en 2023 de la casa por el Ministerio de Cultura, se sucedieron distintas intervenciones para su rehabilitación.

El legado botánico andalusí en los museos toledanos

Además, ese mismo día, simultáneamente, se celebraron dos visitas guiadas a los itinerarios de botánica andalusí instalados, permanentemente, en el Museo de Santa Cruz y en el Museo Sefardí de Toledo. Estas visitas buscan trasladar a los asistentes al pasado andalusí y transmitir su impacto en nuestra cultura y paisaje; más concretamente, dar a conocer los avances en los campos de la agronomía y la botánica en la península ibérica durante los años de presencia islámica.

Asimismo, la arqueología y las fuentes documentales resultan fundamentales para la comprensión de estas disciplinas. Gracias a ellas conocemos la labor de destacados agrónomos toledanos como Ibn Wāfid e Ibn Baṣṣāl, cuyas obras, así como su prolongada influencia, contribuyeron de manera decisiva a la conservación, transmisión y desarrollo de las ciencias naturales y médicas. 

Lavanda en flor en el Museo de Santa Cruz. © Fundación de Cultura Islámica

Por un lado, el itinerario ubicado en el Museo de Santa Cruz se centra en el desarrollo y la experimentación de las disciplinas agronómicas. Su objetivo principal es mostrar la conexión entre los conocimientos científicos del pasado y los paisajes, cultivos y productos vegetales que todavía forman parte de nuestro entorno y nuestra vida cotidiana.

Visita guiada al itinerario de botánica andalusí del Museo Sefardí. © Fundación de Cultura Islámica

Por otro lado, el itinerario instalado en el Museo Sefardí establece un diálogo entre las comunidades judías de al-Ándalus y el conocimiento sobre el reino vegetal recopilado y generado en dicho periodo. El recorrido destaca cómo algunas de las especies formaron parte de la vida cultural y religiosa de los habitantes de Sefarad; por ejemplo, el ciclo festivo judío no se comprende sin el simbolismo de algunas plantas. Por otro lado, las disciplinas médicas, vinculadas con las fuentes árabes, fueron una de las vías de reconocimiento de las comunidades judías ibéricas.

Una noche para sumergirse en el pasado medieval de la ciudad y descubrir las huellas islámicas que aún perviven en su urbanismo, su arquitectura y su patrimonio natural.

Las visitas guiadas se revelan como una herramienta para acercar al público la contribución de los andalusíes a nuestra cultura, nuestra ciencia y nuestro paisaje. Los asistentes tuvieron la oportunidad no solo de visitar un monumento —la casa-palacio andalusí de la calle Soledad, 2—, sino también de participar de su historia y de su patrimonio, apropiándose de él y reivindicándolo como un bien común para el disfrute colectivo.

La futura sede de la Fundación de Cultura Islámica en Toledo, que contendrá el Centro de Estudios sobre el Toledo Islámico, aspira a convertirse en un espacio de referencia, abierto a visitantes de todos los perfiles, así como en un centro de investigación y divulgación dedicado al estudio y la profundización en el legado islámico que, durante ocho siglos, transformó profundamente el territorio en múltiples ámbitos.